Principio multimedia: aprendemos
mejor con palabras e imágenes en vez de sólo con palabras.
Lo primero que hay que matizar es
que Meyer con el término imagen hace referencia a cualquier forma de
representación gráfica, estática o dinámica, incluyendo fotografías, gráficos,
ilustraciones, vídeo o animación. También hay que añadir que este
principio tiene mayor aplicación cuando los receptores no tienen muchos
conocimientos sobre la materia a mostrar.
Este principio contrasta con el
hecho de que utilizar sólo palabras es una forma muy extendida de presentar
información. Ello es debido probablemente a que los mensajes verbales son más
fáciles de crear. En una presentación con PowerPoint, es mucho más sencillo
empezar a escribir párrafos y párrafos de texto que pensar como complementar
visualmente nuestro discurso hablado. En una sesión de formación es más fácil
para el profesor hablar y hablar que dibujar o mostrar esquemas, ilustraciones
o vídeos relevantes.
Al usar imágenes, los receptores
pueden representar el material mostrado de una forma más intuitiva y
cercana. Una presentación multimedia permite a los receptores mantener tanto la
parte verbal como la parte visual en la memoria de trabajo al mismo tiempo,
incrementando las posibilidades de que puedan construir conexiones mentales
entre ellas.
Es importante destacar que no
todos los complementos visuales son iguales. Mayer enumera cuatro
categorías en las que puede estar una cierta imagen:
decorativa: ilustraciones para
captar el interés o entretener al receptor pero que no realzan el mensaje
verbal. Ejemplo: una foto de un globo aerostático en una lección sobre la
atmósfera.
figurativa: ilustraciones que
representan un solo elemento como puede ser una foto de una estación espacial
con el titular “La estación espacial Mir“.
organizativa: ilustraciones que
describen relaciones entre elementos, como un mapa o un diagrama con las partes
principales del sistema respiratorio.
explicativa: ilustraciones que explican
cómo funciona un sistema, como las imágenes que muestran el funcionamiento de
una bomba de aire (al tomar y expulsar aire).
En un estudio que hizo con libros
de texto de ciencias de sexto de primaria, Mayer descubrió que la
gran mayoría de imágenes no tenían un propósito instructivo importante: el 23%
eran decorativas y el 62% figurativas. Sólo una pequeña parte servían para
mejorar el mensaje instructivo: 5% organizativas y 10% explicativas.
Según el profesor Mayer,
muchos de los autores de libros de texto que añaden tanta imagen sin propósito
instructivo, no aprovechan todo el potencial visual para facilitar la
comprensión de los conceptos a transmitir.
En el caso de las presentaciones
con PowerPoint, deberíamos también tener esto en cuenta y no sólo poner
fotografías bonitas de personas sonriendo sino también añadir imágenes,
animaciones, vídeos o diagramas que tengan carácter instructivo.
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